El legislador provincial Ramón “Cañito” Flores presentó este domingo su renuncia a la banca que ocupaba en la Legislatura de Córdoba, luego de permanecer de licencia desde el miércoles pasado. La dimisión fue ingresada al sistema legislativo minutos antes de las 20 y el bloque oficialista ya tomó conocimiento de la decisión.
En el escrito presentado, el ahora exlegislador aseguró que en los últimos tiempos fue blanco de una “campaña de difamación y descalificación personal”, que atribuyó a intereses y estrategias de determinados sectores de la política local.
“He sido objeto de una campaña de difamación que considero alejada de las formas que deberían regir la vida institucional y política de nuestra comunidad”, expresó en su renuncia.
Flores sostuvo que decidió dar un paso al costado para preservar “la tranquilidad, la dignidad personal y el respeto por las instituciones”, y aclaró que su decisión no implica reconocer las acusaciones que se formularon en su contra.
“Me voy con la conciencia absolutamente tranquila”, concluyó en su mensaje.
La causa que rodea su salida
Aunque en la carta no hizo una referencia directa a la investigación judicial, su salida se produce en un contexto marcado por la causa que involucra a uno de sus exasesores legislativos, José Aníbal Ricardo Villarreal, investigado por presuntos hechos de abuso sexual y grooming contra adolescentes.
Tras conocerse esa investigación, Flores había repudiado los hechos denunciados y solicitado una licencia, que fue aceptada por el bloque oficialista.
Quién es Ramón “Cañito” Flores
Ramón Flores, de 53 años, integraba el bloque de Hacemos Unidos por Córdoba y representaba al departamento Río Seco.
Antes de llegar a la Legislatura, fue intendente de Villa de María de Río Seco durante tres períodos consecutivos, entre 2011 y 2023.
En la Cámara provincial participaba de las comisiones de Promoción y Desarrollo de Economías Regionales y de Transporte y Comunicación.
Además de su actividad política, también desarrolla actividades comerciales vinculadas a los rubros inmobiliario y hotelero, según registros de la Agencia de Recaudación y Control Aduanero (ARCA).
Con su renuncia, la Legislatura deberá avanzar con el procedimiento correspondiente para cubrir la banca que deja vacante.







