La investigación por el femicidio de Agostina Vega continúa sumando pruebas y declaraciones. En las últimas horas, el abogado que representa a la madre de la joven, Carlos Nayi, afirmó que las pericias incorporadas al expediente fortalecen la acusación contra los tres imputados y aseguró que el abuso sexual sufrido por la víctima ocurrió en la habitación donde dormía Osvaldo Fassetta.
Según explicó el letrado, la reconstrucción de los hechos permitió establecer que el ataque se produjo en la primera habitación de la vivienda donde la joven permaneció cautiva durante aproximadamente 36 horas.
Al referirse al lugar donde ocurrieron los hechos, Nayi describió la escena con dureza. “Es una casa tenebrosa. El testimonio del horror lo hemos vivido todos. Me imagino lo que debe haber vivido Agostina en esas 36 horas. Fue realmente catastrófico”, expresó.
Las pericias fortalecen la acusación
El abogado sostuvo que las pruebas recolectadas durante la investigación consolidan la hipótesis de la Fiscalía y descartó que existan elementos que favorezcan a los acusados.
“Las pericias terminan de sepultar cualquier hipótesis exculpatoria”, afirmó.
Además, señaló que una persona habría advertido situaciones sospechosas durante el desarrollo de los hechos y, según su planteo, no solo guardó silencio sino que también realizó acciones que habrían favorecido a Claudio Barrelier.
Respecto del avance de la causa, Nayi indicó que las nuevas diligencias judiciales no modifican la situación procesal de los imputados y recordó que Claudio Barrelier, Osvaldo Fassetta y Andreani continúan detenidos con prisión preventiva mientras avanza la investigación.
La defensa de Fassetta cuestionó la reconstrucción
Por otra parte, el abogado defensor de Osvaldo Fassetta, Eduardo Allende, participó de la inspección judicial realizada en la vivienda donde estuvo cautiva Agostina y brindó una visión diferente sobre el lugar.
El letrado describió la casa como un inmueble pequeño, con gran cantidad de objetos acumulados, y aseguró que las distancias entre los ambientes son muy reducidas.
Según Allende, debido a las dimensiones de la vivienda, cualquier grito o conversación podía escucharse desde otros sectores de la casa.
También señaló que el baño donde, según la investigación, habrían ocurrido parte de los hechos es de dimensiones muy pequeñas y recordó que no existían cámaras de seguridad dentro del inmueble.
Mientras la Fiscalía continúa incorporando nuevas pruebas, la causa sigue avanzando con los tres imputados bajo prisión preventiva, a la espera de la evolución del proceso judicial.








