La Selección Argentina vive horas de máxima expectativa luego de la contundente victoria sobre Inglaterra, que le permitió clasificarse a la gran final del Mundial 2026, donde enfrentará a España con el sueño de conquistar la cuarta estrella.
Más allá del resultado, uno de los aspectos más destacados fue el clima de convivencia que se vivió dentro y fuera del Mercedes-Benz Stadium de Atlanta. A pesar de la histórica rivalidad entre argentinos e ingleses, la jornada transcurrió sin incidentes y con un comportamiento ejemplar por parte de ambas parcialidades.
Durante el encuentro también llamó la atención la bandera con la inscripción “Las Malvinas son argentinas”, exhibida por Giovani Lo Celso y Lisandro Martínez. Si bien el reglamento de la FIFA prohíbe mensajes de carácter político o religioso y podría derivar en una sanción administrativa o económica, no existirían consecuencias deportivas para los futbolistas.
Con la clasificación asegurada, el foco ya está puesto en la final frente a España. El seleccionado europeo llega en un gran nivel futbolístico tras una destacada evolución a lo largo del torneo, aunque Argentina también arriba fortalecida, con un plantel consolidado y la experiencia de haber disputado las instancias decisivas en los últimos años.
Uno de los momentos más emotivos será el reencuentro entre Lionel Messi y Lamine Yamal, protagonistas de una histórica fotografía tomada años atrás, cuando el capitán argentino sostenía en brazos al entonces bebé que hoy es una de las figuras del seleccionado español.
Las coincidencias que ilusionan a los hinchas
Como ocurre en cada gran cita mundialista, las cábalas y las coincidencias volvieron a instalarse entre los fanáticos.
La final se disputará el 19 de julio a las 16:00, con la posibilidad de conseguir la cuarta estrella. Curiosamente, en la semifinal frente a Inglaterra ingresaron simultáneamente tres jugadores con números que llamaron la atención: Nicolás Otamendi (19), Rodrigo De Paul (7) y Gonzalo Montiel (4), una combinación que muchos relacionaron con la fecha de la final y el objetivo de conquistar un nuevo título.
A ello se suma otro dato llamativo: tras seis partidos en el Mundial, Argentina acumula 19 goles a favor y 7 en contra, mientras que la final será el partido número 104 de Lionel Scaloni como entrenador de la Selección, coincidiendo también con el encuentro número 104 de esta Copa del Mundo.
Casualidad o destino, las coincidencias alimentan la ilusión de millones de argentinos que sueñan con volver a celebrar un título mundial.







