El especialista Andrés Folguera analizó la actividad sísmica registrada recientemente en Colombia y Venezuela y explicó por qué Argentina también cuenta con zonas de riesgo y antecedentes de terremotos destructivos.
Los recientes movimientos sísmicos registrados en Colombia y Venezuela volvieron a poner en el centro de la escena la actividad sísmica en América Latina y abrieron interrogantes sobre el riesgo de que fenómenos de gran magnitud puedan afectar a otros países de la región.
El geólogo Andrés Folguera explicó que los terremotos registrados en ambos países responden a procesos geológicos diferentes y que no necesariamente existe una relación directa entre ellos.
Según el especialista, el fenómeno ocurrido en Venezuela estuvo vinculado a procesos de subducción, mientras que Colombia posee un importante historial de movimientos sísmicos de gran magnitud.
Folguera recordó que Colombia registró terremotos de gran intensidad, entre ellos uno de magnitud 8,1 en 1979 y otro de 7,1 en 1999.
El especialista explicó que este tipo de fenómenos puede producirse con décadas de diferencia, haciendo que con el paso del tiempo la población pierda conciencia sobre la existencia del riesgo sísmico.
🌋 La actividad del volcán Puracé
Durante el análisis también se hizo referencia a la actividad registrada en el volcán Puracé, que había atravesado una etapa de importante actividad antes del terremoto.
Folguera consideró que podría existir algún tipo de relación entre ambos fenómenos, aunque aclaró que se trata de procesos que deben ser estudiados desde el punto de vista geológico para determinar con precisión su conexión.
🇦🇷 ¿Argentina está expuesta a terremotos?
Consultado sobre la posibilidad de que un terremoto de gran magnitud pueda producirse en Argentina, el geólogo fue contundente y respondió: “Absolutamente”.
Argentina cuenta con fallas geológicas activas y antecedentes de terremotos destructivos, principalmente en zonas de la región de Cuyo.
Entre los antecedentes más importantes se encuentran los terremotos registrados en Mendoza y San Juan, incluyendo el devastador sismo ocurrido en San Juan en 1944, además de otros movimientos importantes registrados durante los siglos XIX y XX.
“Tenemos un historial de terremotos destructivos y de fallas conocidas cuyo desplazamiento produce estos tipos de magnitudes”, explicó Folguera.
Sin embargo, la existencia de riesgo sísmico no significa que exista actualmente una predicción de un gran terremoto en Argentina.
🔎 ¿Se puede saber cuándo ocurrirá un terremoto?
Uno de los principales interrogantes es si la ciencia puede anticipar cuándo ocurrirá un terremoto.
Actualmente, los especialistas no pueden determinar con precisión el día, la hora o el lugar exacto en el que se producirá un sismo.
Lo que sí permite la investigación científica es identificar zonas de mayor riesgo, localizar fallas activas y estudiar los antecedentes sísmicos de cada región.
Esta información resulta fundamental para desarrollar políticas de prevención, establecer normas de construcción adecuadas y reducir los posibles daños ante futuros movimientos.
El avance tecnológico podría permitir en el futuro mejorar los sistemas de monitoreo y alerta, aunque todavía no existe una herramienta capaz de predecir terremotos con precisión.
🏗️ La prevención, una herramienta clave
El análisis vuelve a poner el foco en la importancia de conocer el territorio y prepararse ante eventuales fenómenos naturales.
Argentina tiene zonas sísmicamente activas y antecedentes de terremotos importantes. Por eso, el estudio de las fallas, el monitoreo permanente y el cumplimiento de las normas de construcción antisísmica son herramientas fundamentales para reducir los riesgos.
🌎 El peligro sísmico existe, pero conocerlo y prepararse es mucho más útil que entrar en pánico.








