El presidente de Cuba, Miguel Díaz-Canel, cuestionó recientes declaraciones del secretario de Estado de Estados Unidos, Marco Rubio, y advirtió sobre lo que calificó como un posible “resurgimiento del macartismo” en la política estadounidense.
La reacción del mandatario cubano se produjo luego de una reunión encabezada por Rubio, en la que se abordó la amenaza del terrorismo de extrema izquierda. Según Díaz-Canel, ese tipo de planteos podrían favorecer un clima de persecución ideológica y polarización política.
A través de sus declaraciones, el presidente cubano sostuvo que determinadas posturas recuerdan al macartismo, un período de la historia de Estados Unidos caracterizado por investigaciones y acusaciones contra personas sospechadas de simpatizar con el comunismo durante la década de 1950.
Hasta el momento, el Gobierno estadounidense no respondió oficialmente a las expresiones del mandatario cubano. Las diferencias entre ambos países continúan marcando una relación atravesada por tensiones diplomáticas y profundas diferencias políticas.
El nuevo cruce de declaraciones se suma a una larga lista de desacuerdos entre Washington y La Habana sobre cuestiones de política internacional, seguridad y derechos humanos.






